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El Banco de Prácticas sobre Prevención del Delito y la Violencia es una herramienta que sintetiza la evidencia empírica recopilada sobre intervenciones, programas y estrategias de prevención del delito y la violencia, implementadas en México y el resto del mundo.
Nuestro objetivo es que estas experiencias puedan servir como pauta para la formulación de nuevas acciones enfocadas a resolver el problema de inseguridad que enfrentamos, actualmente, en nuestro país. Cabe destacar que cada contexto posee sus propias particularidades (políticas, sociales, económicas, culturales) y existen diversos factores que pueden influir sobre el desarrollo de las intervenciones. Por lo tanto, las prácticas de este Banco no son una receta que se deba cumplir al pie de la letra, sino una guía para el diseño de nuevas acciones basadas en evidencia empírica.
El Banco se integra por intervenciones de prevención del delito y la violencia que han sido evaluadas rigurosamente (evaluaciones de impacto aleatorias y/o cuasi-experimentales) para conocer los efectos reales del programa. Todas las prácticas están clasificadas en cuatro categorías:

  • Efectividad de la práctica: mide el efecto real que tienen los programas sobre el problema de inseguridad que se pretenda atender.
  • Estrategia de la prevención: identifica cuáles son los aspectos que busca atender el programa, por ejemplo, factores de riesgo, factores de protección, estructuras sociales u oportunidades para el delito en el entorno físico.
  • Población objetivo: representa el sector de la población a la cual está dirigido el programa.
  • Tipo de intervención: analiza las intervenciones de manera individual (programa) o un conjunto de programas, estrategias y procedimientos (estrategia).
El Banco está dirigido a cualquier persona interesada en el tema, pero especialmente a los servidores públicos, tomadores de decisiones, especialistas, académicos, organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos involucrados en la formulación de políticas de prevención.
El Banco de Prácticas de Prevención se elaboró mediante cinco etapas:

  1. Búsqueda exhaustiva de evaluaciones sobre programas y estrategias preventivas en revistas especializadas, sistemas de información y bases de buenas prácticas.
  2. Selección de intervenciones que cumplían con los siguientes criterios: definición del problema, identificación de estrategia de prevención y población objetivo, sólido método de evaluación, indicadores y resultados.
  3. Sistematización de la información en una base de datos.
  4. Clasificación de las intervenciones por efectividad, estrategia de prevención, población objetivo y tipo de intervención.
  5. Presentación de la información en nuestro micrositio de Prevención.

Consulta el documento completo de la metodología de trabajo aquí.

La prevención del delito y la violencia busca disminuir las amenazas, el riesgo y la probabilidad de que el delito o un acto violento ocurra, identificando y eliminando las causas, los factores y las condiciones que permiten que estos problemas se desarrollen y fortalezcan (México Evalúa, 2014). Es decir, las acciones preventivas buscan eliminar o disminuir los factores de riesgo que facilitan y propician que una persona delinca o sea violento, así como fortalecer los factores de protección que inhiben o atenúan el impacto de las consecuencias generadas por la inseguridad.

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